En el curso de una semana he visto 2 películas. Una transcurre en Nueva York, la otra en Berlín, y ambas tienen en común un personaje singular. Naturalmente el escenario de las respectivas masas urbanas al fondo. En la primera intenta reflejar el espíritu de los corporativos de la industria financiera. La segunda por el contrario el decorado de fondo es más conservador, y recuerda a los personajes de un Woody Allen moviéndose entre las bambalinas de una sociedad extremadamente sofisticada. Ambos retratos son duros. frialdad. olvido de solidaridades antiguas, necedad autosuficiente, insatisfacción y estrés. La primera titulada la vergüenza Shem en inglés. La segunda Tres. La primera es desesperanzada, nihilista. La segunda todo Lo contrario. Se la podía calificar de utópica. Son unos paisajes humanos que en estos momentos empiezo a sentirme extraño. Y al mismo tiempo siempre fascinado. Las dos caras de la misma moneda.
Aviones en el bosque
Hace 2 años


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